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Acoso escolar en jóvenes

Acoso escolar

Bullying es una palabra inglesa que significa intimidación. Desgraciadamente, esta palabra está ‘de moda’ debido a los innumerables casos de persecución y de agresiones que se están detectando en las escuelas y colegios, y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.

El bullying se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. ¿Cómo saber si tu hijo es víctima de un acoso o un acosador?

La persona que ejerce el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones o vejaciones, y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. La víctima sufre callada en la mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hace sentir dolor, angustia y miedo, hasta tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio.

El hostigamiento y el maltrato verbal o físico entre escolares es bullying. Es un acoso sistemático, que se produce reiteradamente en el tiempo, por parte de uno o varios acosadores a una o varias víctimas.

Síntomas de que una persona es víctima de intimidación o Bullying

Depresión, soledad o ansiedad.
Baja autoestima.
Dolor de cabeza, dolor de estómago, cansancio o malos hábitos alimenticios.
Faltar a la escuela, no estar a gusto en la escuela o tener un rendimiento más bajo que el que tenía antes.
Señales que hacen sospechar que un niño es víctima de bullying

Se enferma sin explicación, una señal del que el niño es víctima de bullying
Es usual que cuando un niño es víctima de bullying comience a presentar síntomas físicos. Por lo general, se trata de problemas imprecisos. Lo más frecuentes son dolores de cabeza, náuseas, mareos, tics y dificultades por el estilo.

También es muy habitual que pierdan el apetito o cambien sus costumbres alimenticias. Quizás se muestra demasiado exigente con la comida o se niega a comer algo que antes le gustaba. Así mismo, suele suceder que empiecen a presentar problemas a la hora de conciliar o mantener el sueño

Se vuelve introvertido e irritable
Los cambios en el comportamiento de un niño que es víctima de bullying son muy notorios. Casi siempre entra en un estado de introversión. Se le ve pensativo, callado y triste. Sin embargo, si se le pregunta, dice que está bien, que no pasa nada.

De la misma manera, lo más probable es que se vuelva irritable e intolerante. Se le ve de mal humor. Tiene expresiones de agresión pasiva como no contestar cuando se le habla, o poner mala cara. Es como si se sintiera fastidiado o molesto todo el tiempo.

Baja el rendimiento académico
Es muy frecuente que el problema de bullying se vea reflejado en el rendimiento académico. Lo más usual es que se vuelva un poco despistado. Olvida hacer sus tareas, escolares, interpreta incorrectamente las instrucciones o simplemente muestra desgana.

Su actitud es la de estar ausente y poco comprometido con sus deberes. Permanece distraído y por eso a veces declara no entender las explicaciones que se le dan en clase. También es habitual que le cueste mucho trabajo levantarse para ir a la escuela y que trate de faltar muchas veces, utilizando diferentes pretextos.

Quien es víctima de bullying se aísla

Los niños que sufren de acoso escolar tienden a volverse solitarios. Ya nunca quieren hacer tareas extraescolares. Permanecen mucho más tiempo en casa y no muestran ningún entusiasmo por reunirse con sus compañeros. Se convierten en niños que cumplen estrictamente con el horario escolar, pero no se quedan ni un minuto después de la salida.

Con el paso de los días, sus amigos también dejan de buscarlo. Ya no le llaman, ni les interesa su compañía. Es posible que se aficione a actividades solitarias, como los videojuegos. O que pase mucho tiempo en el ordenador, en una actitud “errante”; esto es, de un sitio a otro, sin un plan aparente.

Aparecen señales físicas

Lo más común es que de vez en cuando llegue a la casa con algunas señales de agresión en su cuerpo. A veces son moretones, o arañazos, o lesiones por el estilo. No obstante, no siempre una víctima de bullying es golpeada. A veces simplemente le hostigan y le persiguen para quitarle su merienda o para reírse de él.

Es normal que cuando un niño es víctima de acoso se niegue rotundamente a hablar de lo que le ocurre. Incluso se mostrará agresivo si insistes en interrogarlo sobre lo que sucede. Pese a esto, cuando tengas sospechas de que el pequeño está siendo acosado, no permitas que te rechace. Insiste, sin que se sienta presionado, y mantén la calma.

Si el niño no te cuenta también puede ser porque no confía suficientemente en tu capacidad para manejar la situación. Quizás teme que le reproches a él, o que generes un problema en la escuela que le traiga consecuencias peores. Así que lo primero es tratar de incrementar la confianza para luego entrar a mostrarle que eres su apoyo y que todo va a cambiar.

Técnicas a utilizar para trabajar el bullying o acoso escolar

Circuito para la Autoestima, Trabajar el nivel de autoestima y confianza del cliente-coach, a través de una serie de preguntas poderosa.
Valores y objetivos y el Juego de los Valores, conocer los objetivos vitales personales y profesionales, así como los valores más importantes para el cliente y sobre todo la toma de conciencia de si hay que alinearlo con su vida, sabiendo que detrás de un objetivo siempre hay un valor.
Visualización Afirmación Personal. Visualización para la toma de conciencia de las emociones personales, y para aumentar la autoestima y la confianza.
Resolución de Conflictos desde la PNL, esta dinámica se utiliza para resolver conflicto entre con coachee y la otra persona, o reducir el nivel de intensidad del mismo.
Identificar Creencias Limitantes, que el coche pueda identificar qué creencias le impiden alcanzar sus objetivos, a través de las declaraciones causa-efecto o de equivalencia compleja.
Encontrar Creencias y Valores, que los clientes puedan encontrar creencias propias y los valores que se esconden detrás de las mismas.
Semáforo, acabar con las tolerancias y establecer límites. Tomar consciencia de aquellos comportamientos que estamos tolerando de otras personas, que no nos perjudiciales o nos afectan negativamente y aprender a establecer límites eficaces, asertivos y protectores de nuestra identidad personal.
Línea del Tiempo y Búsqueda de Recursos, el objetivo de esta dinámica es que el coachee tome conciencia de que recursos pueden hacerles falta para alcanzar su objetivo, y usar la línea del tiempo para buscar dicho recurso en el pasado y traerlo al presente y llevar a cabo un plan de acción.
Visualización de un sitio seguro. Acompañar al cliente mediante una visualización a un lugar seguro, donde emocionalmente se sienta protegido, y desde donde pueda activar recursos y plantear opciones válidas ante cualquier situación. Para situaciones en la que el coche necesite un cierto equilibrio o estabilidad emocional.

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