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SERVICIOS

Disponemos de servicios de acompañamiento para adultos, adolescentes y niños junto con la orientación a familiares, mediante charlas, talleres, sesiones presenciales y online.

Acompañamiento para adultos

Problemas psicológicos más comunes con los que trabajo:

Autoestima
Depresión
Ansiedad
Duelo
Situaciones de cambios de colegios o por motivo migratorio
Propósito de vida

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Acompañamientos para Adolescentes y Jóvenes

Puedo ayudarte con las siguientes patologías:

Motivación
Duelo por separación de los padres o falta de un ser querido
Situaciones de cambios del entorno escolar
Autoestima
Acoso escolar o bullying
Ansiedad
Propósito de vida
Depresión
La comunicación
Adaptación por proceso migratorio

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Orientación para familiares

Ofrezco servicios de orientación familiar que se enfocan en la conducta suicida y la enfermedad crónica con:

Familiares afectados
Cuidadores
Personas con patologías
Infancia y adolescencia

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Charlas y talleres

Puedo ofrecerte para tratar:

Autoestima
El juego de los Valores
Que legado emocional quiero dejar
Manejo del tiempo
Importancia de tener buena comunicación con los adolescentes
La importancia de la escucha activa

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Sesiones presencial y online

Todos mis servicios para el tratamiento de:

Autoestima
El juego de los Valores
Que legado emocional quiero dejar
Manejo del tiempo
Importancia de tener buena comunicación con los adolescentes
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El coaching adolescente, aunque trabaja el problema, hace especial focalización en los recursos que tienen el menor y su entorno para que se desarrolle plena y satisfactoriamente.

Para ello, a través de diferentes técnicas y dinámicas, el menor se da cuenta e integra aquello que ha de cambiar para desarrollar todo su potencial y orientarse de manera equilibrada en esta etapa de cambios a todos los niveles. Es un proceso de cambio personal que debe ser elegido por el propio menor (especialmente después de las dos primeras citas).

Este proceso es confidencial donde el menor puede elegir no compartir con sus padres la información trabajada, aunque si hacerles partícipes de los cambios que va experimentando. Únicamente es posible saltar esa confidencialidad en caso de que el menor esté en peligro real, en ese caso será el menor quien, con las herramientas adecuadas, lo comunique a sus padres o al profesional especializado.

¿Qué aporta el coaching?

Si tuviera que resumir los aspectos más peculiares que caracterizan el trabajo desarrollado a través del coaching serían:

  • Escucha.
  • No pretende aportar conocimientos.
  • Acompaña a la persona en su proceso de cambio.
  • Es un espacio donde el cliente, reconoce y se reconoce en esencia.
  • Trabaja desde la libre elección del cliente de su propio objetivo.
  • Actúa sobre personas que se pueden hacer cargo de su propia reflexión y de sus acciones.

El coaching trabaja con clientes, no con pacientes o alumnos y es en esto en lo que puede complementar el trabajo con otras disciplinas, sin sustituirlas.

¿Cómo trabaja el coach con un adolescente?

En el tiempo que vengo interviniendo con este colectivo he llegado a la conclusión de que trabajar de una forma sistémica es mucho más eficaz y ágil que pretender alcanzar el reto del/la adolescente sólo con la participación de este.

El adolescente, por definición, es una persona que está en una transición de la niñez a la edad adulta y, por ello, es dependiente del contexto familiar.

No se puede trabajar su madurez y su autonomía sin implicar a las personas con las que convive y que son, precisamente, con las que establece los acuerdos que le van a ayudar a lograr su futura independencia.

El objetivo en la adolescencia es lograr que el chico/a cuente con la madurez precisa para separarse de la familia y mantener una vida autónoma.

La primera mala noticia para la que tenemos que preparar a los padres es la idea de que tu hijo no es tuyo.

Cuando empezamos a trabajar con el adolescente y su familia hemos de tener en cuenta una serie de consideraciones básicas:

  • Nada es irreparable.
    • Todo se puede reparar en un contexto de normalidad que es en el que nos movemos en coaching. Esta es una creencia poderosa para el coach, aunque no sea un hecho.
  • Nadie es culpable y todos somos corresponsables.
    • Partiendo de la idea de modelos de acompañamiento ineficaces, lo primero es trabajar con dos tipos de culpa:
      • La culpa del chico, por lo que está provocando en sus padres que sufren con lo que pasa. Y en este mismo saco, la que los padres le achacan al chaval. «Mi hijo es culpable de».
      • La culpa que sienten los padres por sentirse causantes de lo que les pasa a sus hijos. Escucho en muchas ocasiones a alguna madre o padre decir: «Lo más importante en mi vida es criar bien a mis hijos y mira lo que está pasando» o “lo estoy haciendo fatal».​

 

Si la situación te preocupa o si te gustaría que alguien te pudiera guiar en la forma de pasar el proceso lo más ordenadamente posible, piensa en acudir a un coach, con las sesiones de Coaching Personal, podemos guiar y acompañar a tu hijo o hija a conseguir un crecimiento personal junto a esta nueva e importante etapa de la vida.

A continuación, te contamos como:

¿Qué se trabaja en las sesiones de coaching para adolescentes?

Una vez comenzado el proceso, los beneficios del coaching para el adolescente serán muchos.

En las sesiones de coaching se trabajan aspectos como:

  • Aprenderá a disfrutar de la etapa que está viviendo.
  • Descubrirá de forma dinámica cuáles son sus valores y cómo alinearlo.
  • Aprender a gestionar las emociones.
  • Trabajar el duelo tanto de la etapa transición por la que está pasando como por la pérdida de un ser querido.
  • Trabajar los procesos de cambios.
  • Estudiar su forma de comunicarse y practicar cambios que le resulten beneficiosos.
  • Identificar sus fortalezas y trabajarlas para ahondar en ellas.
  • Conocer sus debilidades y asumirlas.
  • Practicar la comunicación asertiva tanto en su grupo de amigos como en el ámbito familiar o escolar.
  • Incorporar nuevas habilidades sociales.
  • Descubrir su vocación o misión de vida y automotivarse para sacar adelante su proyecto de vida.
  • Desarrollar estrategias y técnicas para afrontar situaciones de estrés manteniendo el control de sus emociones y tomando decisiones responsables.

 

 

El resultado de este proceso repercutirá en todos los ámbitos importantes de la vida del adolescente: familia, amigos, salud, relaciones sentimentales, estudios, diversión y planes de futuro.

 

  • El coaching para adolescentes está orientado a lograr que esos futuros adultos adquieran la conciencia de que ellos son los responsables de su propia vida y aprendan a desenvolverse con autonomía. Obviamente, esto no se consigue en un día, pero las herramientas que proporciona el coaching personal sirven para toda la vida.

Tras algunas sesiones de coaching el adolescente irá adquiriendo una mayor madurez, que repercutirá en un adulto con una autoestima alta y capaz de afrontar sus frustraciones.

¿Qué se trabaja en las sesiones con adolescentes?

El /la adolescente es una persona que está haciendo una transición en su ciclo vital: pasa de ser un niño a ser un joven y, para ello, su cuerpo cambia (la pubertad) y empieza a reafirmar su identidad. Esto implica decidir qué rol, qué “personaje” va a representar en los diferentes ámbitos de su vida: la familia, la escuela, los amigos… y, por lo tanto, también está cambiando su manera de relacionarse con los demás, adquiriendo nuevas conductas, nuevos valores.

Su principal función o meta en esta etapa es adquirir autonomía y alejarse de la protección familiar.

Estos cambios pueden producirse con bastante tranquilidad, pero otras veces, se generan tensiones y/o conflictos.

Estos conflictos pueden ser una herramienta para el crecimiento y la maduración o pueden ser un bloqueo y una fuente de infelicidad y malestar.

En las sesiones se facilita el aprendizaje para que el adolescente pueda auto conocerse.

El auto conocimiento es fundamental y será un factor clave a lo largo de toda su vida y descubrir qué le motiva, qué le impulsa.

También puede ayudar a desbloquear tensiones, a descubrir qué está produciendo el bloqueo.

Cuando iniciamos un proceso de acompañamiento estamos trabajando para conseguir un objetivo muy concreto en un tiempo determinado. En todo momento nos preguntamos ¿Cómo sabré que lo que quiero está pasando?

¿Cómo se hace una sesión?

Normalmente una sesión tiene una duración de 45 minutos a hora y media, en la cual se mantiene una conversación en un ambiente de confianza, total respeto y preservando la intimidad del adolescente. En ella se irán poniendo de manifiesto cuáles son los conflictos a resolver y con qué herramientas cuenta el propio/a adolescente. Cada uno de ellos tiene un mundo de posibilidades en su interior.

¿Cuánto dura un proceso de acompañamiento con un adolescente?

No hay un número determinado de sesiones, dependerá de cada persona.

En general, nos movemos entre 6 y 10 sesiones, aunque pueden ser tantas como el adolescente precise.

¿Cuándo proponerle un proceso de acompañamiento a tu hijo/a adolescente?

  • Cuando el adolescente le cuesta comunicarse. Si el nivel de incomunicación en casa es un problema tanto para el adolescente como para el resto de la familia.
  • Cuando hay cambios familiares, de colegios etc. Los cambios son muy fuertes para los adolescentes, estos hacen que sufra un gran desequilibrio en la vida y se sienta perdido e inestable.
  • Acompañar a familia y adolescente inmigrantes. Cuando una persona migra sufre un desarraigo que es bueno ser tratado, especialmente en adolescentes y niños, así estos consigan adaptarse lo más rápido posible al cambio de vida y a las diferentes situaciones que le espera
  • Cuando se desmotiva. Si no estudia y está profundamente desmotivado.
  • Cuando alguien cercano fallece o se marcha. Ya que le deja un vacío que rara vez él o ella pueden gestionar solo.
  • Cuando se aísla. Si surgen problemas con los amigos, o no tiene amigos, los pierde con facilidad, vive aislado en su mundo…
  • Cuando pierde un ser querido. Es bueno tratar el duelo para que el adolescente pueda asumirlo y no quede con ese dolor sin saber cómo afrontarlo y asumirlo
  • Búsqueda de un proyecto de vida. En ocasiones los adolescentes no saben que quieren estudiar o a que quieren dedicarse es decir quieren encontrar su misión o vocación en la vida
  • Cuando es víctima de acoso escolar. En estos casos se necesita reforzar la autoestima, aprender a poner límites y decir “no”, a tener seguridad y confianza en uno mismo.
  • Cuando se deprime. Si está permanentemente triste, decaído, con una autoestima muy baja.
  • Cuando tiene ansiedad y miedo. Si el miedo, la inseguridad y la ansiedad (que puede ser habitual en esta etapa de la vida) se convierten en un freno e impiden avanzar, hacer cualquier cosa.
  • Cuando tiene estrés. Cuando los exámenes y otros retos que la vida le va poniendo delante le producen mucho estrés.

Cuando se rebela de forma radical. Si el nivel de rebeldía es tan alto que le implica disputas y peleas diarias en casa, incumplimiento constante de las normas, en casa, en el colegio, etc.

¿Qué puedo hacer por tu hijo adolescente?

Después de un proceso de coaching sobre todo se consigue:

  • Sacar el mayor provecho a la etapa que está viviendo, que se acostumbre al momento con alegría y satisfacción de la etapa que está viviendo, que entienda que las confusiones son normales y le ayudaran a echar el cimiento que necesita para enfrentarse a las siguientes etapas que le quedan por vivir.
  • Que viva los cambio como una oportunidad de crecimiento, que entienda que los cambios son necesarios y estos le ayudaran a tener otra experiencia en la vida, la cual le dará herramientas para su desarrollo como persona
  • Conocerse más y mejor a sí mismo. Observando qué juicios o creencias tiene sobre él mismo y su entorno, qué recursos propios tiene a su alcance y qué le está faltando.
  • Descubrir sus talentos. Cuáles son sus talentos naturales, dónde tiene facilidad para desarrollarse. Qué le falta por aprender para conseguir aquello que se proponga.
  • Aumentar la autoestima. Aprendiendo a aceptarse y quererse, logrando una mayor autoconfianza.
  • Saber qué le motiva, qué le apasiona y cómo disfrutarlo. Conociéndose en profundidad, eliminando creencias que pueden estar bloqueándole. Saber qué quiere y qué no quiere.
  • Capacidad para relacionarse con los demás. De forma enriquecedora y constructiva.

Saber que siempre puede volver a encontrar el equilibrio y la paz interior. Cuando lo necesite. Potenciando su inteligencia emocional, es decir, conociendo sus propias emociones y cómo gestionarlas.